Hace muchos años la religiosidad era trascendental para todos los aspectos , se creía en el culto al espíritu y a la preocupación por el alma, ahora estas creencias han sido reemplazadas por el cuerpo y la belleza exterior.
En este nuevo siglo XXI los temas de nutrición, salud y fitnees son infaltables para una “persona bella”, “ya que si es delgada, más opción de miradas tendrá ”.
La influencia de las iglesias ha disminuido un 70% por ciento. Hoy, la publicidad es quien tiene la autoridad sobre el público y la nueva religión: el cuerpo.
Las clínicas de cirugía estética, los gimansios, spa y salones de belleza se han convertido en las nuevas iglesias.
Las estampitas, los rosarios, escapularios ya no figuran; porque para la mayoría “ya paso de moda”.


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