PULMÓN DEL CALLAO EN RIESGO DE DESAPARECER
Por: Fiorella Katherine Sagastegui Cier y Diego Berrios Sanchez
Reporteros del ONG ODS en Lima - Perú, estudiante de Ciencias de la Comunicación.
Los humedales de Ventanilla son los pulmones de la región Callao y hogar de decenas de aves migratorias y estacionales del mundo. En la actualidad su preservación se encuentra en riesgo debido a la ignorancia de muchas personas y al arrojo de desechos sólidos en los alrededores, en su mayoría basura y desmonte de construcción. Por otro lado, la falta de información ha provocado que parte de la reserva sea invadida reduciendo de una manera alarmante la extensión de la misma.
Según el tratado internacional de Ramsar (1971), que fue firmado por 123 países del mundo (incluyendo al Perú) para velar por la conservación y uso racional de los humedales y sus recursos; un humedal es: "una zona de la superficie terrestre que está temporal ó permanentemente inundada, regulada por factores climáticos y en constante interrelación con los seres vivos que la habitan".
Los humedales limitan por el norte con la recién fundada Ciudad Pachacútec, por el sur con una cadena de cerros, al este con el asentamiento humano Defensores de la Patria y al oeste con la línea de la playa paralela al mar.
Se encuentran divididos en dos zonas: el Parque Ecológico Laguna - Mirador el cual mantiene la Municipalidad de Ventanilla y el Área de Conservación Regional Humedales de Ventanilla, siendo la primera del país en ser administrada por un gobierno regional. Se extienden sobre 275 hectáreas y 4 500 m2 protegidos bajo el Decreto Supremo Nº 074-2006-AG publicado el 20 de diciembre del 2006 por el INRENA (Instituto Nacional de Recursos Naturales).
La reserva alberga aproximadamente más de 60 especies de aves entre migratorias y estacionarias, de las migratorias destacan el zarapito y el falaropo de Wilson; entre las residentes la garza blanca y la garza azul. No existen estudios en los últimos 10 años que determinen exactamente las variaciones en las poblaciones de aves.
Posee una diversidad de hábitat’s: acuático o espejos de agua, totorales, vega, gramadales, arbustivo, pampas e islas de arena y marinos o zonas de rompientes.
A partir de los años 90 grupos de pobladores comenzaron a invadir peligrosamente los alrededores de los humedales, poco a poco fueron expandiéndose y lograron formar los asentamientos humanos: 28 de Julio, Defensores de la Patria, Los Próceres y Valle Verde.
Desde sus inicios estos pueblos jóvenes han afectado directamente la estabilidad de los humedales, el ruido y el tránsito se manifestaron en la zona que hasta ese momento se caracterizaba
Boletín Electrónico Informativo Febrero - 2008
por su tranquilidad. Otra consecuencia inmediata fue la aparición de desechos sólidos en grandes cantidades, los invasores los arrojaban a las lagunas y juncos contaminando el hábitat de cientos de peces y aves.
En la actualidad los pobladores sufren de una serie de problemas; a tan solo a 30 cm de profundidad hay agua, lo que hace imposible la instalación de los servicios básicos que vienen solicitando hace más de 15 años. El líquido se filtra constantemente atrayendo a numerosos zancudos y dejando una gruesa capa de sal en el suelo, esta alberga ácaros y demás insectos transmisores de enfermedades.
Los niños padecen males respiratorios y viven atemorizados por las ratas que se instalan en sus viviendas durante la noche. Ante un sismo de mediana fuerza todas las casas podrían colapsar a causa de la inestabilidad del suelo.
No solo las invasiones han contribuido al deterioro de la reserva, la gran mayoría de ventanillenses arroja restos de construcción (desmonte) en los humedales, ignorando por completo que se trata de una zona ecológica. Esto involucra el sentido de responsabilidad social de los vecinos que actúan de manera desatinada, destruyendo sus propios recursos naturales. La falta de información juega un papel fundamental, pues muchos no conocen el gran valor de los humedales y su alto potencial ecoturístico (el 2007 recibió casi 12 000 visitas entre peruanos y extranjeros). La Municipalidad de Ventanilla desde el año 2004, viene realizando un plan de recuperación que se inició con el cercado completo de 22, 5 hectáreas del área del Parque Ecológico y parte de la zona del Área de Conservación Regional.
Boletín Electrónico Informativo Febrero - 2008
El mantenimiento de los humedales involucra el servicio de vigilancia de los guarda parques municipales y los llamados "Serenos Ecológicos", quienes revisan el área en busca de personas que arrojen desechos. Existen cámaras de vigilancia que monitorean la ruta de ingreso al parque.
La Sub – Gerente de la oficina de Ecología y Saneamiento Angélica Ríos Ramírez asegura que se trata de un problema cultural, personas y empresas privadas se ven involucradas en el maltrato a la zona.
"El año pasado en coordinaciones con la policía ecológica y la región, empezamos una fiscalización y evitamos que 10 metros cúbicos de residuos industriales altamente tóxicos, en su mayoría plomo provenientes de fundiciones, fueran arrojados en la zona regional".
Personas que poseen antiguos títulos de propiedad (entregados en gobiernos poco cuidadosos) son dueñas de algunas hectáreas, por lo que creen que están en su derecho de criar ganado, construir viviendas, cocheras o pequeños hoteles. Estos queman los juncos y arrojan camionadas de tierra con el fin de preparar el suelo para sus edificaciones.
Faltan estudios que permitan determinar el daño que han sufrido hasta ahora los humedales, pero es de suma urgencia que se tomen medidas drásticas para su conservación; no se trata solo de proteger a la reserva sino de respetar a la naturaleza y que este sentimiento de responsabilidad sea parte de nuestras vidas.
http://www.ods.org.pe/ODSv2/BOL/B31.pdf
Por: Fiorella Katherine Sagastegui Cier y Diego Berrios Sanchez
Reporteros del ONG ODS en Lima - Perú, estudiante de Ciencias de la Comunicación.
Los humedales de Ventanilla son los pulmones de la región Callao y hogar de decenas de aves migratorias y estacionales del mundo. En la actualidad su preservación se encuentra en riesgo debido a la ignorancia de muchas personas y al arrojo de desechos sólidos en los alrededores, en su mayoría basura y desmonte de construcción. Por otro lado, la falta de información ha provocado que parte de la reserva sea invadida reduciendo de una manera alarmante la extensión de la misma.
Según el tratado internacional de Ramsar (1971), que fue firmado por 123 países del mundo (incluyendo al Perú) para velar por la conservación y uso racional de los humedales y sus recursos; un humedal es: "una zona de la superficie terrestre que está temporal ó permanentemente inundada, regulada por factores climáticos y en constante interrelación con los seres vivos que la habitan".
Los humedales limitan por el norte con la recién fundada Ciudad Pachacútec, por el sur con una cadena de cerros, al este con el asentamiento humano Defensores de la Patria y al oeste con la línea de la playa paralela al mar.
Se encuentran divididos en dos zonas: el Parque Ecológico Laguna - Mirador el cual mantiene la Municipalidad de Ventanilla y el Área de Conservación Regional Humedales de Ventanilla, siendo la primera del país en ser administrada por un gobierno regional. Se extienden sobre 275 hectáreas y 4 500 m2 protegidos bajo el Decreto Supremo Nº 074-2006-AG publicado el 20 de diciembre del 2006 por el INRENA (Instituto Nacional de Recursos Naturales).
La reserva alberga aproximadamente más de 60 especies de aves entre migratorias y estacionarias, de las migratorias destacan el zarapito y el falaropo de Wilson; entre las residentes la garza blanca y la garza azul. No existen estudios en los últimos 10 años que determinen exactamente las variaciones en las poblaciones de aves.
Posee una diversidad de hábitat’s: acuático o espejos de agua, totorales, vega, gramadales, arbustivo, pampas e islas de arena y marinos o zonas de rompientes.
A partir de los años 90 grupos de pobladores comenzaron a invadir peligrosamente los alrededores de los humedales, poco a poco fueron expandiéndose y lograron formar los asentamientos humanos: 28 de Julio, Defensores de la Patria, Los Próceres y Valle Verde.
Desde sus inicios estos pueblos jóvenes han afectado directamente la estabilidad de los humedales, el ruido y el tránsito se manifestaron en la zona que hasta ese momento se caracterizaba
Boletín Electrónico Informativo Febrero - 2008
por su tranquilidad. Otra consecuencia inmediata fue la aparición de desechos sólidos en grandes cantidades, los invasores los arrojaban a las lagunas y juncos contaminando el hábitat de cientos de peces y aves.
En la actualidad los pobladores sufren de una serie de problemas; a tan solo a 30 cm de profundidad hay agua, lo que hace imposible la instalación de los servicios básicos que vienen solicitando hace más de 15 años. El líquido se filtra constantemente atrayendo a numerosos zancudos y dejando una gruesa capa de sal en el suelo, esta alberga ácaros y demás insectos transmisores de enfermedades.
Los niños padecen males respiratorios y viven atemorizados por las ratas que se instalan en sus viviendas durante la noche. Ante un sismo de mediana fuerza todas las casas podrían colapsar a causa de la inestabilidad del suelo.
No solo las invasiones han contribuido al deterioro de la reserva, la gran mayoría de ventanillenses arroja restos de construcción (desmonte) en los humedales, ignorando por completo que se trata de una zona ecológica. Esto involucra el sentido de responsabilidad social de los vecinos que actúan de manera desatinada, destruyendo sus propios recursos naturales. La falta de información juega un papel fundamental, pues muchos no conocen el gran valor de los humedales y su alto potencial ecoturístico (el 2007 recibió casi 12 000 visitas entre peruanos y extranjeros). La Municipalidad de Ventanilla desde el año 2004, viene realizando un plan de recuperación que se inició con el cercado completo de 22, 5 hectáreas del área del Parque Ecológico y parte de la zona del Área de Conservación Regional.
Boletín Electrónico Informativo Febrero - 2008
El mantenimiento de los humedales involucra el servicio de vigilancia de los guarda parques municipales y los llamados "Serenos Ecológicos", quienes revisan el área en busca de personas que arrojen desechos. Existen cámaras de vigilancia que monitorean la ruta de ingreso al parque.
La Sub – Gerente de la oficina de Ecología y Saneamiento Angélica Ríos Ramírez asegura que se trata de un problema cultural, personas y empresas privadas se ven involucradas en el maltrato a la zona.
"El año pasado en coordinaciones con la policía ecológica y la región, empezamos una fiscalización y evitamos que 10 metros cúbicos de residuos industriales altamente tóxicos, en su mayoría plomo provenientes de fundiciones, fueran arrojados en la zona regional".
Personas que poseen antiguos títulos de propiedad (entregados en gobiernos poco cuidadosos) son dueñas de algunas hectáreas, por lo que creen que están en su derecho de criar ganado, construir viviendas, cocheras o pequeños hoteles. Estos queman los juncos y arrojan camionadas de tierra con el fin de preparar el suelo para sus edificaciones.
Faltan estudios que permitan determinar el daño que han sufrido hasta ahora los humedales, pero es de suma urgencia que se tomen medidas drásticas para su conservación; no se trata solo de proteger a la reserva sino de respetar a la naturaleza y que este sentimiento de responsabilidad sea parte de nuestras vidas.
http://www.ods.org.pe/ODSv2/BOL/B31.pdf

0 comentarios:
Publicar un comentario